• Adelantar las cosechas y labores de mantención de los huertos, traslado de insumos y animales y si es necesario aplicar antes los plaguicidas, fertilizantes u otros productos químicos.
• Si es posible, habilitar mecanismos o sistemas de recolección y acopio de aguas lluvias, para su posterior aprovechamiento en los cultivos.
• Preparar y habilitar surcos de drenaje y zanjas de infiltración en zonas que se puedan inundar.
• Resguardar a los animales de ganado y crianza, incluyendo abejas, dejándolos en zonas que estén protegidas de la lluvia y el barro, especialmente en sectores precordilleranos.
• Tener suficiente agua y alimento para los animales, en lugares techados.
• Revisar y mantener, dentro de lo posible, en buen estado los caminos interiores y veredas de los predios ganaderos de alto tráfico animal para evitar el exceso de acumulación de agua y barro que pueden contribuir a problemas podales e infecciones en ubres.
• Evitar el tránsito y traslado de animales por bordes de río o canales caudalosos, zanjas o quebradas.
• En caso de pronóstico de lluvias moderadas a fuertes, postergue viajes y evite transitar en zonas de pendiente ante la posibilidad del arrastre de sedimentos y aumento de caudales en los ríos.
• Mantener almacenados en lugares protegidos de la lluvia los productos cosechados, semillas, insumos y forrajes, con adecuada ventilación.
• Posterior al evento, recuerde evitar el paso de maquinaria pesada y el laboreo de suelos para evitar contribuir a su compactación y erosión.
• Revise permanentemente las condiciones del tiempo para ir planificando las labores en el predio.












