Una jornada de aprendizaje y comunidad marcó el cierre de talleres de la OTEC Municipal de Didepro con más de 300 personas capacitadas.
La segunda semana de la Escuela de Verano concluyó con entusiasmo y gratitud. Los talleres, organizados por la OTEC Municipal de Didepro, reunieron a cientos de participantes que se sumergieron en aprendizajes prácticos y útiles para la vida laboral. Desde marketing y atención al cliente hasta manipulación de alimentos y computación básica, la oferta formativa respondió directamente a las necesidades de la comunidad.
Uno de los espacios más llamativos fue el taller de reciclaje textil, que contó con dos grupos de 15 personas cada uno. Allí, los asistentes aprendieron técnicas para reutilizar materiales y dar nueva vida a prendas usadas, abriendo oportunidades para emprendedores que buscan innovar en el rubro de la moda sustentable.
“El reciclaje textil es una apuesta que conecta creatividad con sostenibilidad, y vimos un interés enorme en la comunidad”, destacó Luis Urra, encargado de la OTEC Municipal, quien subrayó la importancia de estos oficios en el futuro productivo de la ciudad.
El éxito de la iniciativa también se reflejó en la alta participación femenina, especialmente en esta época del año. Muchas mujeres aprovecharon las vacaciones para capacitarse, lo que motivó a los organizadores a proyectar nuevos talleres para el invierno.
“La formación que entregamos no solo fortalece habilidades, también dinamiza el tejido productivo local. Por eso ya estamos trabajando en ampliar esta experiencia a las vacaciones de invierno”, señaló Renato Segura, director de Didepro, confirmando que las alianzas con instituciones como la Universidad Católica permitirán dar continuidad al proyecto.
Con este cierre, la Escuela de Talleres de Oficios reafirma su rol como motor de aprendizaje y desarrollo económico. La comunidad no solo se capacitó, sino que también se inspiró para emprender y aportar a la ciudad con nuevas ideas y oficios.











