Inquietud existe en el sector productivo regional tras las publicaciones de prensa que advierten dificultades en la continuidad del proyecto de concesión Talca–Chillán. El presidente de la Cámara Chilena de la Construcción – Chillán, Sebastián Godoy, señaló que la situación sería consecuencia de requerimientos formulados por la concesionaria al Ministerio de Obras Públicas que no habrían tenido respuesta oportuna, lo que habría llevado a suspender compromisos del contrato.
“Para el gremio y para todos los sectores productivos de Ñuble es muy preocupante. Si esto no se aborda con la atención que merece, puede derivar en un conflicto que afecte los plazos de ejecución”, advirtió.
Godoy explicó que un eventual retraso impactaría directamente a San Carlos, Chillán y Chillán Viejo, especialmente por la postergación de obras como las terceras pistas, el reemplazo de casetas manuales por sistema free flow y la construcción de dos nuevos accesos a Chillán: en Sepúlveda Bustos y Parque Lantaño, considerados claves para mejorar conectividad y seguridad vial.
Asimismo, enfatizó la relevancia del tramo sur de Chillán Viejo, donde las intervenciones proyectadas fortalecerían el polo industrial, ofreciendo infraestructura pública atractiva para la inversión privada.
El dirigente gremial manifestó su expectativa de que el actual o el próximo gobierno revise las bases de licitación y adopte soluciones de corto plazo que aseguren la mantención del servicio y acerquen la ejecución de las obras definitivas. “Ñuble necesita estas inversiones. El mundo privado está apostando por la región precisamente por la cartera de inversión pública disponible”, sostuvo.
Finalmente, subrayó que los desafíos recaerán en las próximas autoridades del MOP y de Concesiones, quienes deberán conducir un proceso de diálogo que permita destrabar el proyecto. “Esta ruta es la columna vertebral del país y es muy significativa para Ñuble”, concluyó.
Audio: Sebastián Godoy











