Fondart Biobío visibiliza el tejido en pita como un oficio patrimonial y ecológico

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  • Valorización del tejido en Pita, como patrimonio cultural Chileno, a través de la creación en artesanía”, es el nombre del Proyecto, financiado por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes, Convocatoria 2019 del Ministerio». Y que busca reconocer la importancia de resguardar este oficio antiguo que tiene como materia prima principal, la pita, fibra vegetal presente en territorios rurales y urbanos del Biobío.

Difundir la Pita tradicional campesina, agregando valor, a través de la confección de piezas contemporáneas utilitarias, decorativas y de orfebrería, es el objetivo que tiene por delante la iniciativa cultural con una duración de 10 meses. Tiempo en el que el equipo investigador, recorrerá los territorios de Cobquecura, Guarilihue y Qinchamalí y compartirá con artesanas en cestería, que aún siguen incluyendo la pita en su oficio, que hasta hoy solo realizan como pasa tiempo, luego de sus quehaceres.

Así es como lo plantea, Teresa Sandoval, artesana de Quinchamalí. “Después de almuerzo ya me pongo a tejer… a hacer a pita. Relajada, pero pendiente de lo que estoy haciendo, esto me relaja, me siento muy bien haciendo pita, es como una adicción, empiezo y quiero terminar y no termino nunca…” .

“Nos interesa y motiva trabajar con materiales naturales, renovables, reciclables y que son parte de nuestra identidad cultural” enfatiza Natalia Vásquez, coordinadora y responsable del Proyecto, “con la inquietud de que este trabajo artesanal no desaparezca y se continúe perpetuando a través del trabajo de los artesanos o aficionados”.

Por lo que durante el desarrollo de la idea, se trabajará e incursionará confeccionando una gama de piezas, tales como, objetos de orfebrería en plata con aplicaciones de tejido en pita, para así dar a conocer al público a través de muestras abiertas, las potencialidades y posibilidades que brinda esta fibra vegetal.

La Pita o Phormium tenax (su nombre científico), se encuentra en la zona centro-sur de Chile y se ha utilizado e desde tiempos antiguos, el tejido de la hoja de esta planta se utilizaba en el campo para hacer cestas, pilguas, y para amarrar todo lo que se necesitara, ha estado al servicio de la confección para artículos utilitarios y ha sido el sustento de algunas familias que antiguamente hacían trueque por comida y que hoy participan en ferias artesanales. Con la irrupción en el mercado de artículos sustitutos, mayormente de plástico, ha pasado de ser una materia prima que antes era muy necesaria y útil, a quedar relegada para ser útil como amarras, formando paquetes de verduras y adornos con poca presencia en el mercado.